Todos los años, cerca del30 de agosto, el aire se llena de una expectativa casi palpable. ¿Vendrá este año La Tormenta de Santa Rosa? Para muchos, no es solo una leyenda, sino una tradición que se repite, un preludio estruendoso de La primavera. 
Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? El meteorólogo del Aeropuerto de Córdoba,Marcelo Madelón, nos da una perspectiva fascinante que combina historia, mito y, por supuesto, mucha ciencia.
Un poco de mito y mucho de cienciaLa popularidad de La Tormenta de Santa Rosa tiene sus raíces en una leyenda peruana. Se cuenta que Isabel Flores de Oliva, conocida Como Santa Rosa de Lima, desató una fuerte tormenta para impedir que unos piratas holandeses atacaran la ciudad de Lima. 
Este relato mítico se esparció y se asentó en el imaginario popular, especialmente en el Río de la Plata, Córdoba y la región de Cuyo.
Sin embargo, para los meteorólogos, el evento tiene una explicación mucho más terrenal. 
La "tormenta" no es más que el resultado de un fenómeno natural que ocurre con frecuencia a finales de agosto. A medida que el invierno cede, las primeras masas de aire cálidas y húmedas de la primavera chocan con los frentes fríos que aún persisten. 
Este choque de temperaturas es la receta perfecta para la formación de tormentas.
En lugares donde la humedad no es suficiente, este cambio se manifiesta de forma diferente: simplemente el viento rota al sur, con ráfagas y, a veces, visibilidad reducida por el polvo en suspensión.
La Tormenta de Santa Rosa de 2025: una cita inusualEste año, la tormenta parece querer honrar su reputación con una puntualidad inusual. Según Marcelo Madelón, la conjunción de varios elementos hará que el fenómeno se presente justo a tiempo.
Se está formando un centro de baja presión (un proceso llamado ciclogénesis) en el norte del país, tanto en capas bajas como medias y altas de la atmósfera. Este centro de baja presión está directamente asociado a la formación de tormentas y chaparrones. Al mismo tiempo, un centro de alta presión (un anticiclón) frente a las costas de la Patagonia aportará la humedad necesaria para intensificar este ciclo de lluvias.
El resultado será un fin de semana con lluvias intensas el sábado 30y el domingo 31de agosto. Las provincias más afectadas serán Mendoza,San Luis,La Pampa,Córdoba, el sur de Santa Fe,Entre Ríos y gran parte de la provincia de Buenos Aires.
El pronóstico es claro: después de un fin de semana pasado por agua, las condiciones del tiempo mejorarán a partir del lunes. El ambiente se volverá más fresco y menos húmedo, marcando, ahora sí, el camino definitivo hacia la primavera.
Así que, mientras la leyenda de Santa Rosa sigue viva en la memoria colectiva, este año la ciencia nos da la certeza de que, al menos por unos días, tendremos que guardar los paraguas a mano.