El sector turístico de México se encuentra ante la oportunidad de capitalizar con unidad la imagen que logró con la organización de la Copa Mundial de fútbol en sus tres sedes, su carácter de buen anfitrión y su hospitalidad, consideró la experta de Turismo y Desarrollo Regional en Deloitte Spanish Latin America, Teresa Solís.
"En cada destino turístico hay un ecosistema donde participan los prestadores de servicios, en la cadena de valor hay muchos actores que deben ser más activos y debe generarse una alineación de objetivos e incentivos a nivel federal estatal, municipal para monetizar y capitalizar esa buena voluntad mostrada al mundo. Esa imagen del país es positiva y se deben crear, por ejemplo, ofertas concretas que atraigan a las personas que tuvieron curiosidad por lo que vieron en los medios y abrir la posibilidad de que visiten nuestro país", comentó.
Luego de la presentación del estudio ¿Qué sucede después del Mundial? El impacto económico en los negocios, en el cual se demostró que los resultados obtenidos fueron menores a los estimados por Deloitte antes del mundial, Solís reiteró que hubo mucho optimismo por los beneficios económicos que generaría la justa deportiva y se pasó por alto que sería una edición atípica con tres países sede.
"No considero que haya resultados negativos. Tuvimos un gran evento, los turistas que vinieron a México tuvieron una gran experiencia. Necesitamos tener ahora la conversación sobre cómo propiciamos una mayor colaboración entre todos los actores para generar un diálogo positivo, más que ver quién ganó y quién perdió", agregó.
Entre las grandes experiencias que también se generaron, desde su punto de vista, está la necesidad de que el sector privado, los destinos y las autoridades fortalezcan la calidad y la oportunidad de la información estadística que se tiene para generar estrategias y seguir atrayendo grandes eventos deportivos, culturales o de negocios y convenciones (el último segmento se tuvo que abstener de tener actividad durante el torneo para no complicarse con temas de tarifas, ocupación o movilidad).
La experta de Deloitte destacó que una de las grandes observaciones de este encuentro deportivo fue que no se construyeron "elefantes blancos" sino que se apostó por mejorar la infraestructura existente (como la remodelación de aeropuertos y centrales de autobuses) y a construir nueva en términos de movilidad urbana que se van a quedar en beneficio de la población local y de los turistas que posteriormente lleguen.
"Cada vez hay más eventos deportivos, culturales o conciertos de gran magnitud. Se ha unido la hospitalidad y el entretenimiento generando un turismo de alto valor. Esperamos que la infraestructura que ahora hay en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, y otras ciudades cercanas, sea aprovechadas para hacer más eventos y los globales vengan a México y eso ayude a continuar con una derrama económica positiva al país, teniendo atención en el tema de tarifas dinámicas que en esta ocasión generó un impacto en los resultados", agregó.