Ake Zermeño se suma a la colección del Museo Arte Al Límite, en Chile

2026-09-04 22:10:29 - MUNDO

Ake Zermeño, artista mexicana, presenta su bordado "Claridad intuitiva" en la colección permanente del Museo Arte Al Límite, en Valparaíso. En esta entrevista habla de su investigación sobre la consciencia y el instinto, del tiempo como material de la obra y de cómo el textil se convierte en lenguaje contemporáneo. Su camino autogestivo y su mirada abierta dejan preguntas que van más allá de la técnica.

Este sábado 5 de septiembre, en el Museo Arte Al Límite de Valparaíso, Chile, se presentará la obra "Claridad intuitiva" de la artista mexicana Ake Zermeño. La pieza acaba de ser adquirida por la institución para su colección permanente y marca un momento importante en la trayectoria de esta escultora que, desde los 11 años, ha trabajado el textil como parte esencial de su práctica.

Zermeño cuenta cómo el bordado dejó de ser solo una técnica para convertirse en uno de sus principales lenguajes.

"La obra forma parte de una etapa muy importante de mi investigación artística", explica. Su práctica parte de una pregunta que la acompaña desde que empezó a hacer arte de manera profesional:

"¿Cómo puede el ser humano desarrollar una consciencia capaz de trascender los impulsos biológicos que garantizan su supervivencia sin romper el vínculo que lo une al resto de la vida? ¿Cómo puede el lenguaje textil construir imágenes capaces de representar la tensión entre instinto y conciencia?".

Para ella, el bordado abrió otro territorio.

"Hay algo profundamente significativo en construir una imagen puntada por puntada, en respetar los ritmos y los procesos de una obra que se hace con presencia y aparece lentamente, casi como si el pensamiento también se fuera controlando y ordenando mientras lo construyo".

Que esta pieza forme ahora parte de la colección permanente del museo la emociona especialmente: "me permite que una parte de esta investigación salga de México, dialogue con otros públicos y continúe su propia historia".

El bordado carga con una larga historia vinculada a lo doméstico, lo artesanal y, sobre todo, al trabajo de muchas mujeres. Zermeño no lo ignora.

"Durante siglos, muchísimas mujeres construyeron imágenes, narraron historias y transmitieron conocimientos a través de los textiles. Hay una memoria humana contenida en el hilo y en los procesos manuales que me parece muy poderosa".

Lo que le interesa es explorar ese conocimiento técnico y llevarlo al territorio del arte contemporáneo.

"Cuando ese conocimiento se encuentra con una investigación conceptual y con una mirada personal sobre el mundo, las posibilidades son enormes. Para mí, el hilo puede construir una imagen, pero también puede narrar, hablar de consciencia, de emociones, espiritualidad o de nuestra relación con nosotros mismos y otros seres vivos".

Trabajar con hilo implica tiempo, repetición y una construcción lenta.

"El tiempo es fundamental. Vivimos en una época donde casi todo parece pedirnos velocidad, resultados inmediatos, estímulos constantes. El bordado propone exactamente otra relación con el tiempo".

Una obra puede tomarle meses: miles de puntadas, metros de hilos.

"Durante ese proceso, inevitablemente también ocurre algo en mí. Bordar requiere de estar completamente en el aquí y el ahora, mucha presencia, concentración, paciencia y repetición. Es como una meditación activa, en la que la mente se apacigua y entro en completa armonía, mi mano se fusiona con la obra".

Por eso el tiempo no es solo el que necesita para terminar una pieza: "el tiempo es material de la obra. Cada puntada contiene una pequeña decisión y la acumulación de esas decisiones termina construyendo una imagen completa".

Esa lógica, dice, se parece a la vida misma: también nosotros nos construimos a partir de pequeñas decisiones, experiencias y aprendizajes que, cuando se acumulan, terminan transformándonos.

Aunque es escultora de formación y piensa de manera tridimensional, el textil llegó a su vida muy temprano y se insertó de forma orgánica en su trabajo.

"Hay conceptos que necesitan cuerpo, volumen y ocupar físicamente el espacio y es cuando decido que la obra será escultórica, pero hay otros que necesitan tiempo, intimidad, jugar con las formas, texturas y colores que te ofrece la obra bordada".

Cada vez más le interesa el territorio en el que ambos lenguajes se encuentran.

"La pregunta que siempre me acompaña a la hora de crear es: ¿cómo puede el lenguaje textil construir imágenes capaces de representar la tensión entre instinto de supervivencia y consciencia expansiva?".

Que un museo no solo exhiba una obra sino que la incorpore a su colección tiene, para ella, un peso especial.

"Una exposición tiene un periodo determinado, sucede, genera encuentros y después termina. Cuando una institución incorpora una obra a su colección, establece con ella una relación a largo plazo".

Pensar que una pieza que salió de su estudio en la Ciudad de México tendrá ahora una vida propia en Chile le parece fascinante.

"Podrá volver a exhibirse, dialogar con otras obras y encontrarse con nuevos públicos".

También lo vive como una validación de una práctica construida durante años de manera independiente y autogestiva:

"He aprendido a generar mis propias oportunidades, producir mis proyectos y construir redes dentro y fuera de México".

Por eso esta adquisición no la siente solo como un logro, sino como la apertura de un nuevo territorio.

"La obra deja de pertenecer únicamente a mi historia personal y comienza a formar parte de una memoria colectiva".

Su estancia en Chile incluye además un encuentro académico en torno al arte textil. Quiere compartir con las nuevas generaciones que construir una profesión artística también implica aprender a generar posibilidades.

"Además de mi práctica artística, durante muchos años he ido desarrollando un método y herramientas autogestivas. Creo profundamente en la capacidad del artista para investigar, producir, comunicar su trabajo, acercarse a instituciones, crear redes y provocar encuentros".

Le interesa hablar del textil desde la práctica: cómo una técnica tradicional puede volverse un lenguaje contemporáneo cuando detrás hay investigación y una voz propia. Y va abierta a escuchar.

"Me interesa mucho conocer cómo están pensando los artistas en Chile, cuáles son sus preguntas, cómo se relacionan con las tradiciones textiles de su propio territorio y qué nuevas formas están encontrando para trabajar con ellas".

Los encuentros académicos, dice, valen especialmente cuando dejan de ser unidireccionales.

"Voy a compartir mi experiencia, pero también voy con la disposición y apertura de regresar a México con nuevas preguntas".

En los últimos años se ha visto una presencia cada vez mayor de prácticas textiles en museos, galerías y exposiciones internacionales. Zermeño cree que estamos viviendo un momento extraordinario.

"Cada vez vemos más artistas trabajando con fibras, bordado, tejido, croché, tufting y técnicas que durante mucho tiempo fueron colocadas en categorías distintas a las llamadas 'Bellas Artes'".

Bordado Claridad intuitivaFoto: ESPECIAL