El dato clave indicaba que la aeronave estaría en cercanías de la Ruta Nacional Nº 60, por lo que se inició a un operativo de búsqueda entre las departamentales Totoral, Tulumba e Ischilín.
Paralelamente se buscó personal idóneo y tras exhibir las fotografías se pudo corroborar que está avioneta sería de la ciudad de Buenos Aires y prestaría estos servicios aéreos. Luego se establecieron los datos del propietario y se dio participación a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), quienes manifiestan que la nave y el piloto registrado estarían autorizados para tal actividad.
Finalmente se logró hacer contacto con el propietario y el piloto, quienes confirmaron que dicho accidente ocurrió el día sábado en horas del mediodía. Por causas que se investigan, la aeronave se precipitó a tierra y cayó en una chacra sembrada con maíz a la altura del paraje rural Los Cometierra.
Afortunadamente, y pese a la magnitud del siniestro, su piloto solo sufrió un corte en el cuero cabelludo y fue atendido en el Hospital Municipal de Villa de Totoral.
En este contexto, ambas personas reconocieron que el accidente no habría sido dado a conocer en tiempo y forma por lo tanto no se habrían iniciado los trámites administrativos ante el órgano competente.
FrancoSamuelFarías / Diario Primer Informe