La familia de Derly ya había solicitado ayuda el lunes a la Policía cuando, en los días previos, el joven había salido de su casa con una soga y no lograban dar con él. Temían que se suicidara.
Efectivos de la localidad lo encontraron y lo restituyeron a su domicilio. “Antes de regresarlo no habrían solicitado ninguna intervención del hospital o profesional que lo asistiera psicológicamente”, detalla el portal de FM Open.
“Durante la madruga, cuando su familia dormía, el joven salió al patio, se roció con nafta y se prendió fuego, quitándose la vida. Más allá de los intentos de auxiliarlo de algunos vecinos de la propiedad ubicada en el barrio norte de la localidad de Buena Esperanza, nada pudieron hacer para evitar el desenlace fatal, que tiene conmocionada a la población”, describe el sitio de noticias.
González habría recibido varias amenazas en los días previos, por parte de ciber-estafadores, que le advertían que lo denunciarían por intento de abuso de menores porque había intercambiado fotografías eróticas con una supuesta menor que lo contactó por redes sociales. Le avisaban que eso no sucedería si les aportaba una importante suma de dinero.
“Esta actividad delictiva ha tenido varias víctimas en el último tiempo, quienes han sido estafadas económicamente, pero este es el primer caso que se conoce que el engaño se cobra una víctima fatal, de hecho en esta misma localidad se conocieron casos de personas que han sufrido este tipo de estafas que a veces no son denunciados al percatarse la víctima de que ha sido estafado y por pudor de poner en conocimiento los pormenores de la estafa”, describe Radio Open.
Y agrega: “Todo comienza con supuestas conquistas virtuales a través de redes sociales, se realizan intercambios de fotografías de contenido erótico, que van subiendo de tono hasta que la víctima una vez que da su teléfono comienza a recibir mensajes, de supuestos policías, abogados, gendarmes, oficiales de justicia que le hacen creer que ha cometido un delito porque la persona con la que mantuvo intercambio de fotografías, es una menor de edad, por lo que allí comienza la extorción, solicitándole dinero a cambio de no terminar en la cárcel”.
“La trama esta tan bien armada que las comunicaciones se realizan desde números que tienen fotos de perfil de personas con uniformes de la policía o hasta simulando ser de alguna dependencia judicial donde envían archivos con supuestas órdenes de allanamiento o detención, que serán libradas al menos que se realice le pago del dinero solicitado”, añade la nota del medio de Buena Esperanza.
El caso está en manos de la Fiscal de Abordaje de la segunda circunscripción judicial, Daniela Torres.