Le avisó a su madre que lo habían deportado de EE.UU. y estaba en Venezuela. Minutos después, quedó sepultado bajo escombros

2026-07-16 11:52:29 - MUNDO

Oswadeliz Núñez, una madre venezolana, recuerda haber discutido con su hijo Daniel cuando, a los 24 años, decidió hacerse un tatuaje. Hoy cuenta que aquel primer enojo terminó convirtiéndose en la señal que necesitaba cuando, días después de los terremotos en Venezuela, ese tatuaje le permitió confirmar que el cadáver hallado bajo los escombros de un hotel en La Guaira era el de Daniel.

Núñez, una profesional graduada como abogada e ingeniera, cuenta en entrevista con CNN el duro proceso de duelo que enfrenta desde que su hijo Daniel, quien fue deportado desde Estados Unidos y repatriado a Venezuela el 24 de junio, se convirtió en una víctima más de la tragedia en el país, cuando dos fuertes terremotos sacudieron el centro-norte y provocaron el colapso del edificio donde se encontraba retenido.

Daniel llegó a Estados Unidos en 2022 tras cruzar la frontera con México y comenzó su solicitud de asilo. Pero la situación se complicó cuando fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) el 10 de mayo, cuando iba camino a su trabajo en la construcción.

Oswadeliz dice que su hijo ya había decidido regresar a Venezuela antes de que fuera deportado. "Daniel ya había decidido regresar para finales de este año, porque él decía que la persecución a los migrantes era muy fuerte", cuenta Núñez.

La pesadilla de Oswadeliz comenzó el miércoles 24 de junio, cuando su hijo la llamó desde el celular de un funcionario del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). "Me dice: "No, mami, estamos con los funcionarios del SEBIN", y es a las 17:25 p.m. (unos 40 minutos aproximadamente antes del primer terremoto) que yo me entero de que ya estaba en Venezuela, que habían comido, le habían hecho unos exámenes y que pasarían la noche allí", dice ella.

Núñez vive en El Tigre, una ciudad ubicada a casi siete horas de La Guaira. Cuenta que su hijo le mencionó que el 25 de junio funcionarios del Gobierno lo llevarían desde el hotel El Santuario, en Macuto, estado de La Guaira —donde permanecerían temporalmente mientras se completaban los trámites administrativos de repatriación— a casa con su madre. Ese reencuentro, sin embargo, nunca llegó a darse.

El avión de deportación en el que se encontraba Daniel había salido desde de Miami y llegado el miércoles a las 10:22 de la mañana, hora local, al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Venezuela. En el vuelo viajaban 146 personas: 120 hombres, 19 mujeres y 7 menores, de acuerdo con datos difundidos por las autoridades venezolanas y por ICE Flight Monitor, un proyecto de Human Rights First que rastrea este tipo de operaciones.

Ese mismo miércoles, la misión Vuelta a la Patria reportó la llegada del vuelo 164 e indicó que los pasajeros fueron recibidos en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar "con dignidad" y bajo "todos los protocolos necesarios" para garantizar "un feliz reencuentro en nuestra nación".

Oswadeliz cuenta que, tras enterarse de los terremotos, intentó comunicarse con las autoridades, pero no tuvo éxito. Luego viajó a La Guaira, donde junto con amigos y familiares recorrieron varias clínicas y morgues buscando a Daniel. "Dormíamos dos, tres horas y seguíamos, íbamos a esos hospitales que tienen 8, 9, 10 pisos, nosotros subíamos todos esos pisos y revisábamos habitación por habitación".

La búsqueda duró hasta el lunes, cuando Núñez regresó al lugar de la tragedia convencida de que su hijo no estaba vivo y de que su cuerpo debía estar entre los escombros. Dice que, tras varios intentos de obtener información sobre el cadáver de su hijo, los funcionarios que se encontraban en la zona le mencionaron que se acercara a la Terminal Especializada de Contenedores (TEC) de Bolipuertos, en el Puerto de La Guaira, que tras los terremotos fue habilitada como morgue de emergencia.

"Cuando vamos a buscar el cadáver de mi hijo, era un desorden en el piso con otros cadáveres, hasta que dimos con el número que nos dieron y era él. Daniel tenía cara totalmente destrozada, se le podían ver los huesitos. Mi sobrino me dijo: 'Tía, voy a limpiarle el brazo izquierdo', que todavía tenía, y vimos su tatuaje. Cuando se lo hizo, yo discutí con él, pero ahora le doy gracias a Dios que se lo hizo porque prácticamente por eso fue por lo que lo pude reconocer".

Tras enfrentarse a la dura realidad de finalmente encontrar a su hijo, Oswadeliz cuenta que la documentación para lograr la cremación del cuerpo de Daniel fue un proceso complicado y burocrático. "Me dijeron que la cremación y el cementerio eran gratis, pero que tendríamos que esperar de 10 hasta 30 días. Tuve que pagar en un crematorio privado US$ 680 para agilizar el proceso porque no nos podíamos quedar más días, gastando más dinero, tiempo y no somos de allí".

Núñez recibió las cenizas de Daniel el martes, tras volver a enfrentar varios obstáculos del sistema que, según relata, seguían poniendo trabas para que pudiera irse de La Guaira con los restos de su hijo. "El miércoles nos regresamos, no como yo quería, con mi hijo vivo, pero por lo menos sé que tengo sus cenizas. Y bueno, yo lo que le pido a Dios es que estas muertes no queden impunes, porque mi hijo no era un criminal".

CNN contactó al Ministerio de Comunicación del Gobierno de Venezuela y a Vuelta a la Patria para solicitar comentarios sobre el caso de Daniel, así como más detalles sobre los pasajeros del vuelo y el protocolo que se siguió tras los terremotos, y está a la espera de una respuesta.

De acuerdo con Oswadeliz, cuando Daniel fue detenido por ICE, los agentes de inmigración le dijeron que era por una multa por no presentarse en corte, tras haber sido detenido en 2024 por manejar sin licencia válida. "Él me dice: "Mamá, yo pagué esa multa, pero yo no sabía que tenía que presentarme en corte", en ese entonces él se estaba mudando de apartamento y él creía que le llegó la carta a su antigua casa y no le informaron".

Registros judiciales revisados por CNN muestran que Daniel Núñez no contaba con antecedentes penales en Estados Unidos, más allá de varias infracciones de tránsito por conducir sin licencia válida y por exceso de velocidad.

Los documentos también muestran que en 2026 figuró en un caso relacionado con una orden de arresto emitida en otro condado. Todo indica que la orden estaba vinculada a aquel caso de tránsito relacionado con la licencia, aunque el expediente de extradición no precisa el origen exacto.

Daniel tuvo que esperar hasta el 9 de junio para una audiencia en corte, donde un juez lo absolvió del cargo relacionado con la licencia y le impuso una multa. Pero, al seguir en proceso legal por su solicitud de asilo, ICE lo mantuvo bajo custodia y luego fue transferido a un centro de detención. "Cuando él ingresa allí, a él lo presionaron mucho psicológicamente para autodeportarse y decidió firmar su deportación. Le dijeron que en cinco días estaría en Venezuela, pero se convirtieron en 15 días y, lastimosamente, llegó el día 24, el día de los terremotos".

En relación con el caso de Daniel y su detención por ICE, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos dijo a CNN que el vuelo llegó sin incidentes a Venezuela y que todos los extranjeros indocumentados que viajaban a bordo fueron devueltos a su país de origen. Además, agregó que "cuando una persona ya no se encuentra bajo la custodia del ICE deja de ser responsable de ella".

Oswadeliz afirma que su lucha continúa. Dice que seguirá alzando la voz en sus redes sociales y que buscará especializarse en otras ramas del derecho que le permitan buscar justicia por la muerte de su hijo. "Yo quiero que estas muertes no queden impunes, quiero una indemnización moral, no quiero dinero, quiero que el Gobierno reconozca que debe mejorar los protocolos para los venezolanos que vengan sin antecedentes penales, porque no son sacos de papas, son seres humanos, están entregando seres humanos".

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Fuente: cnn.com