Ciudad de México, 24 jul (EFE).– La organización ambientalista Greenpeace México expresó este viernes su rechazo a la construcción de una megaplanta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, al advertir graves riesgos para la salud pública y el ecosistema marino de la Bahía de Ohuira.
El organismo se sumó, en un comunicado, a la defensa territorial y medioambiental iniciada por comunidades indígenas Mayo-Yoreme y colectivos locales en contra del proyecto a cargo de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial del consorcio suizo-alemán Proman.
La pesca artesanal y la biodiversidad marina del humedal, catalogado como Sitio Ramsar de importancia internacional, están bajo amenaza por el proyecto, que produciría hasta 800.000 toneladas anuales de amoniaco anhidro, químico que altera los ecosistemas acuáticos, acidifica el suelo y contamina la atmósfera.
La Bahía de Ohuira es el hábitat de varias especies autóctonas de la región como ballenas, delfines, moluscos o peces y es además un semillero de larvas de diferentes animales que se podrían ver afectados tanto por la construcción como por la operación de la planta de amoniaco.
Ante la insistencia de la empresa por continuar con la obra, la asociación envió misivas directas a los directivos del Grupo Proman y al banco alemán KfW IPEX-Bank para exigir la detención de los trabajos y el retiro del financiamiento económico del proyecto.
La corporación a cargo del proyecto solicitó un encuentro con la organización civil para abordar los señalamientos ambientales y sociales, lo que ocurrirá el próximo lunes 27 de julio.
A pesar de la inminente reunión, Greenpeace llamó al Gobierno de México a cancelar este megaproyecto y frenar la aprobación de infraestructuras vinculadas a combustibles fósiles que comprometan los derechos de los pueblos originarios.
(c) Agencia EFE